jueves, 15 de agosto de 2013

Insaciable

Hoy se desbordan mis ganas de decirte pero el valor se vuelve cobarde instantáneamente ¿Qué dirás si te comento lo que siento? Por algo existe el dicho, "el que no arriesga no gana" ¿Deberé arriesgarme? ¿Podré ganar? Estoy decidida a hacerlo, espero muy dentro de mí que no tengas miedo, no des la vuelta, centres tu atención en ello y lo tomes como cumplido derramado de pasión. ¿Preguntarte, si puedo hacerlo? Qué estupidez es esa, sin embargo, la he cometido, tienes mi mente tan loca en este momento que no sabe articular coherentemente lo que digo... Pero mi estupidez no estuvo tan equivocada, he obtenido una respuesta no muy favorable a mis intensos deseos. Abordar la misión. Ya no siento la libertad para decorar mis palabras, ya no siento la inspiración necesaria para redactar esa oración. Ahora, si te lo digo, será solo como un simple comentario cualquiera... seco, vago, pobre.

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